La disminución de nacimientos redujo la necesidad de abrir nuevas cursos de cinco y cuatro años pero habilitó reasignar recursos e infraestructura para expandir .

La provincia de Santa Fe registra un descenso sostenido en su tasa de natalidad, un fenómeno global que impacta de manera directa en el ingreso al sistema educativo. Sin embargo, desde el Ministerio de Educación provincial destacaron que la matrícula en el nivel inicial muestra un importante incremento gracias a la ampliación de la oferta para niños de tres años.
Al respecto, la subsecretaria de Nivel Inicial de la provincia, Marcela Comín, explicó que existe una «relación proporcionalmente inversa» en el territorio santafesino. «A la baja natalidad, aumentamos la matrícula y podemos dar una mayor cobertura y escolarización», señaló la funcionaria en declaraciones a LT10.
A través de un monitoreo articulado con el Registro Civil, la cartera educativa detectó que la disminución de nacimientos redujo la necesidad de abrir nuevas secciones de cinco y cuatro años. Este escenario habilitó al Gobierno provincial a reasignar recursos e infraestructura para expandir de forma sostenida las salas de tres años, el sector con mayor potencial de crecimiento actual.
Según los datos oficiales, la escolarización en sala de cinco años —que es obligatoria— ya se encuentra prácticamente universalizada en Santa Fe, con una cobertura de entre el 96 % y el 98 %. En tanto, las salas de cuatro años alcanzan una tasa de asistencia de entre el 93 % y el 94 %, mientras que el ingreso a las salas de tres años muestra el ascenso más pronunciado de todo el nivel.
Comín defendió la importancia pedagógica del nivel inicial en un contexto social complejo y lo definió como la etapa donde «se sientan las bases de toda la escolarización» a través de los denominados aprendizajes fundantes.
«Que un niño pueda tener acceso a la escolarización pública disminuye la brecha entre los que mayores posibilidades tienen y los que menores posibilidades tienen», enfatizó la funcionaria, quien además recordó la histórica premisa de Rosario Vera Peñalosa: «Piensan que estamos jugando, pero estamos trabajando».
En ese sentido, la subsecretaria alertó sobre el impacto que tiene la «invasión de pantallas» en la primera infancia. Según indicó, los alumnos ingresan hoy al jardín de infantes con un desarrollo del lenguaje notablemente menor que en años anteriores. Por este motivo, el diseño curricular actual trabaja las disciplinas (como matemática, lengua y ciencias sociales) de manera globalizada, transformando el juego en la matriz principal de la enseñanza.
Finalmente, Comín vinculó las estadísticas de la matrícula con la planificación de la gestión estatal. «Transformamos los números en decisiones políticas. Estas cantidades nos sirven para definir la infraestructura escolar», remarcó. En esa línea, destacó la decisión del gobernador Maximiliano Pullaro de dar continuidad a las obras en los edificios escolares para garantizar las condiciones óptimas de aprendizaje de los alumnos y el trabajo de las docentes en los distintos jardines de la provincia.
